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Muchas veces, cuando vemos que el empresario que tiene una
tienda o un negocio al lado nuestro le entran los clientes
y a nosotros no, nos decimos para autojustificar nuestra
propia derrota que tenemos mala suerte. Mala suerte, por
lo menos en los negocios, no la tiene nadie, lo que podemos
tener o no tener son ideas, y nunca esperar que los clientes
entren, sino que los tenemos que traer a la puerta de nuestro
negocio y ofrecerles nuestros productos o nuestros servicios.
Con esta sencilla idea nació La Unión de
Comerciantes y Empresarios, partiendo de un pequeño
núcleo de empresarios con ganas de ganar dinero
y prosperar (no olvidemos que el fin último y justificable
de cualquier empresario o comerciante, si es un verdadero
profesional, es ganar dinero y expandirse) se decidió
un no tan lejano día de 1.993 el crear una plataforma
en la cual puedan estar todos los pequeños y medianos
negocios, y poder competir en igualdad de condiciones
con las grandes multinacionales de cualquier sector. Y
esto que suena tan bien, ¿Cómo se hace?,
Pues sencillamente planteándose la realidad de
que tanto en Internet como en Infovía, cualquier
profesional, de cualquier sector puede abrir una tienda
u ofrecer sus servicios, en todos los lugares de España
y del mundo, a través de las autopistas de la información
y sin tener que hacer una inversión millonaria.
Usted, seguramente, cuando alquila un local o abre una
tienda los gastos desembolsables son cuantiosos, y los
de mantenimiento también. ¿Qué le
parecería si le dijéramos que por menos
de 150.000 ptas. al año usted, va abrir una tienda
en Madrid, otra en Barcelona, otra en Bilbao, otra en
Londres, otra en París, etc., etc., etc.?.
Pues seguramente que no se lo creería, que le estamos
engañando, que es mentira, que eso no puede ser.
Pues sí ahora mismo tiene la posibilidad gracias
a Internet y en mayor medida a Infovia (no olvidemos que
el acceso a Infovía es gratuito sólo se
necesita un moden, una línea de teléfono
y un programa de conexión,)de que su negocio lo
visiten del orden de 30 a 40 personas diarias, que son
potenciales clientes, y que además están
deseando que les ofrezcan algo para poder comprar, o les
oferten algún servicio, cualquiera, porque prefieren
comprar a un comerciante nacional que le va a repercutir
en su propia economía que a una multinacional extranjera,
que son las que se están haciendo con la mayoría
del mercado en Internet y en Infovía, ahora mismo
casi el 65 % de las ventas que se hacen por las autopistas
de la información son de empresas extranjeras Que
de forma tímida han empezado a introducirse en
el mercado español, por eso le proponemos que utilice
nuestros servicios y que se deje asesorar por nuestro
equipo profesional, para que no tenga que volver a decir
que tiene mala suerte, que su vecino de al lado si que
vende, y que usted está "gafado", no señor,
en un negocio nadie tiene mala suerte o tiene "gafe",
lo que pasa es que cuando queremos innovar o queremos
montar un negocio nuevo, nos empezamos a dejar asesorar,
por el primero que viene, que no tiene ni idea y en la
mayoría de los casos lo que va a hacer es quitarnos
la ilusión desde el primer momento, le preguntaremos
a los conocidos, le preguntaremos a los familiares, a
los amigos Y siempre nos dirán que eso, hasta dentro
de unos años, no va a funcionar, que está,
muy bien pero que no sirve para nada.
Igualmente se pensaba del teléfono hace unos cuantos
años, que no era necesario para hacer negocios,
que nos daba igual tener uno que no tenerlo, y hoy mismo
sabemos que un teléfono es necesario para cualquier
persona que tenga una tienda o un establecimiento, pues
si nos dejamos asesorar, por nuestro cuñado, pongo
por caso el nos dirá, seguramente por envidia que
Internet e Infovía está muy bien pero que
no sirve para nuestros propósitos, que eso es para
profesionales que a nosotros no nos va a servir de nada,
y usted le hará caso y volverá a plantearse
dentro de unos meses cuando el comercio de la esquina
está anunciado y vendiendo sus productos a través
de Internet e infovía que mala suerte tengo, que
a mi no me salen los clientes ni me entran a mi establecimiento.
No, no tiene usted mala suerte, simplemente que no sabe
aprovechar las oportunidades cuando se le presentan, y
siempre se deja aconsejar por quien no debe.
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