Ajedrez, chess, ajedrez Ajedrez en www.hechiceros.net   
Busca
 
 • Editorial
 • Noticias
 > América
 > Europa
 > Resto del Mundo
 • Aperturas
 • Anécdotas
 • Miscelánea
 • Mejora tu Juego
 > Cursos
 > Táctica
 > Estudios
 • Torneos
 > Anunciados
 > Finalizados
 • Descargas
 > Bases
 > Libros Digitales
 > Soft para Jugar

 

 

LIBROS DIGITALES
RICARDO RETI

Los grandes maestros del tablero
La Apertura Española

Gracias a Juan Carlos Sanz por ofrecernos este material

Ver más libros digitales

Sobre la teoría de la Partida Española

Recordaremos cómo trataba Steinitz la partida española y también la defensa de Philidor. No buscaba Steinitz ninguna preponderancia de terreno en el centro, sino que formaba la posición sólida de los peones e4, d3 y c3, para asegurarse el centro contra posibles ataques del contrario y poder ser agresivo en el flanco. En cambio, en la partida Anderssen,A - Paulsen,L, las blancas después de 1. e4, e5; 2. Cf3, d6, conseguían con 3 d4 la preponderancia de terreno en el centro.

La experiencia demuestra que la jugada d4, la cual obtiene más espacio en las aperturas de peón de rey, es sólo una jugada fuerte si las negras han jugado antes ....d6; una regla que hay que recordar siempre. La razón está en que las negras de otra manera, toman el ataque contra e5. Con Cf6 se apoderan de la iniciativa y van sin dificultades a la liberadora jugada ...d5, lo que sólo es posible con un tiempo menos, con grandes dificultades si se ha jugado ya d6. La forma moderna para el trato de la partida española, en la cual el Dr. Tarrasch ha prestado excelentes servicios, se basa en que mediante el ataque indirecto a e5 por las jugadas 2. Cf3 y 3. Ab5, se induce a las negras a jugar d6, para luego ganar terreno con d4.

Por esto en la defensa moderna de la partida Española, las negras se resisten todo lo más posible al tal proyecto de las blancas. Véase por ejemplo la llamada Defensa Berlinesa 3...Cf6 Las negras no defienden su peón e5, sino que emprenden un ataque contra el peón blanco e4. Las blancas deben jugar 4. 0-0 y abandonar el peón e4, si quieren obrar fielmente al intento de d4. Si ahora las negras defienden su peón e5 con 4. ...d6, las blancas consiguen su intención de jugar 5. d4. Si las negras quieren evitar su encierro, deben jugar 4.... Ce4; aunque se ve claramente que las blancas recobran su peón y en la situación que resultara, que será abierta quedarán en ventaja gracias al adelanto de su desarrollo. Ciertamente que la ventaja es muy escasa, y mucho menos decisiva y como que el no tener la iniciativa implica necesariamente un perjuicio para las negras, esta forma de jugar, de la que volveremos a hablar, debe considerarse como parte integral de la teoría de aperturas.

Steinitz,W - Chigorin,M [C65]
Campeonato del Mundo La Habana (4), 07.01.1892
[Reti,R]

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 Cf6 La llamada "Defensa Berlinesa" de la partida española. Desde un principio las negras emprenden un contraataque contra "e4", en vez de ocuparse de la defensa de "e5". 4.d3 Si ahora las blancas como suele suceder, juegan a la española con la esperanza de abrir ventajosamente el juego 4.d4 , no parece bueno continuar con 4...d6. Tampoco es indicado en este caso 4.Cc3 porque las negras pueden continuar el contraataque a "e4" con 4...Ab4 , obligando a las blancas a contentarse con la defensiva jugada 5.d3. Tampoco es recomendable 4.De2 si quieren hacer luego 5.d4 porque quitan una defensa a la casilla "d4". Si las blancas quieren conducir abierta la partida española con d2-d4, en primer lugar han de defender el peón de forma indirecta mediante el enroque ( 4.0-0 ) pues así recuperan fácilmente su peón mediante el ataque a la columna e, jugando lo mejor 5. d2-d4 después que las negras hayan tomado el peón con 4...Cxe4. Pero como ya sabemos que Steinitz no jugaba para abrir el centro, adoptó 4.d3 Después de esto, las negras quedaban obligadas a cubrir su peón de rey, y para esto empleaban d7-d6, las blancas conseguían nuevamente ventaja porque quedaba libre su alfil de rey, mientras que el de las negras quedaba molestado por sus propios peones. Repetimos nuevamente que es mejor colocar los peones a casillas de otro color que el del propio alfil. En las aperturas de peón de rey que tengan cierto carácter cerrado, las posiciones características son para las blancas, los peones en "e4" y tal vez "d3", y para negras, los peones en "d6" y "e5". De esto resulta que el mejor alfil de las blancas es el que corre por casillas negras y el mejor de negras es el que está en campo blanco o sea por ambas partes el alfil de dama. Hemos visto, que el alfil de dama es libre por ambas partes y sólo corren peligro de quedar encerrados los alfiles de rey. En la apertura de peón de dama, pasa lo contrario (1.d4 d5) en la cual los alfiles de rey son más fuertes mientras que los de dama permanecen cerrados. Mientras que en la apertura de peón de rey el peligro de negras consiste en el encierro del alfil de rey, por la cadena de peones "d6" y "e5", en la apertura de peón de dama es el buen empleo del alfil de dama el principal problema. ] 4...d6 5.c3 Aquí, donde Stenitz ha empezado a construir su típica centro, es más tolerable esta jugada que anteriormente, cuando las blancas aun podían abrir rápidamente el juego. 5...g6 6.Cbd2 Las blancas juegan un esquema en la misma forma que en la partida #16. ... 6...Ag7 7.Cf1 0-0 8.Aa4 Las blancas se quieren conservar su alfil de rey. En "b5" estaba expuesto a la maniobra ...Cf6-d7-c5, lo que efectivamente juega Chigorin además de a7-a6. 8...Cd7 9.Ce3 Cc5 10.Ac2 Ce6 11.h4 El ataque de flanco con el peón "h", que ya conocemos de varias partidas de Steinitz, empieza con esta jugada. 11...Ce7 12.h5 

12...d5 13.hxg6 fxg6 [ Si se jugase 13...hxg6 las blancas con 14.De2 hubieran mantenido la situación firme del centro, análogamente como en otras partidas, para el ataque a la columna "h", mediante el probable enroque largo más tarde. ; Pero después de 13...fxg6 aparece otra pérfida flaqueza en el flanco de rey negro, caracterizada por la falta del peón "f" o bien su avance "f5", más marcada aun por la posición avanzada del peón "g" en "g6". Esta flaqueza consiste en el debilitamiento de las diagonales a2-g8 y a1-h8, que ya hemos visto en la partida #8. Esta debilidad es la causa que a menudo da brillantes combinaciones. Es evidente que Steinitz, en el estudio de brillantes combinaciones antiguas, no achacó todo el éxito al genio del maestro vencedor, sino que supuso que tal brillante combinación tenía su fundamento en alguna debilidad de la posición de su contrario. Así probablemente se ha creado una teoría de combinaciones, buscando y hallando la relación existente entre debilidades de posición propensas a reproducirse, y las consiguientes combinaciones a que dan lugar. Así vemos pues, que Steinitz en vista de la debilidad de Chigorin producida por la jugada f7Xg6, abandona en seguida sus demás ventajas de posición (defensa de su centro cerrado) y trata únicamente de aprovecharse del debilitamiento de la diagonal de que hemos hablado. Pero para ello es preciso que se abra el centro, pues de lo contrario obstruye las diagonales. ] 14.exd5 Cxd5 15.Cxd5 Dxd5 16.Ab3 Dc6 

Las blancas ya han conquistado una diagonal, ahora van por la otra a1-h8. 17.De2 Ad7 18.Ae3 Rh8 19.0-0-0 Tae8 De esta forma, las negras impiden desde un principio el proyectado d3-d4. 20.Df1 Aparece inofensivo, para lograr d3-d4, lo que las negras no pueden impedir; pero la combinación va mucho más lejos. Con esta jugada, Steinitz plantea ya la sorpresiva jugada 24. 20...a5 Chigorin, inconsciente de estar al borde de la catástrofe, quiere conseguir contraataque. 21.d4 exd4 22.Cxd4 Axd4 [ A 22...Cxd4 23.Txh7+ Rxh7 24.Dh1+ ganando enseguida.] 23.Txd4 La gran diagonal ha sido también conquistada, y Steinitz tiene a su alcance una rápida y brillante victoria. 23...Cxd4

24.Txh7+ Rxh7 25.Dh1+ Rg7 26.Ah6+ Rf6 27.Dh4+ Re5 28.Dxd4+ Abandona. 1-0

Descargar en PGN

Suscríbete a nuestro boletín y recibirás la mejor información y artículos de teoría y de maestros. Lee como muestra estos ejemplares de los números ya enviados a todos los suscriptores. 

Boletín 1  Boletín 2  Boletín 3  Boletín 10  Boletín 12  Boletín 13 

Boletín de Hechiceros del Tablero

 

© 2002 Hechiceros del tablero S.L Todos los derechos reservados